A lo largo de los años, en el primer mundo
– léase, países en los que tenemos la fortuna
de ver nuestras necesidades primarias y secundarias resueltas
y oportunidades de desarrollo personal, social y profesional -
, disponemos de audífonos cada vez más sofisticados
y especialistas - audioprotesistas – formados para adaptar
al hipoacúsico los productos más adecuados a su
handicap auditivo.
Sin embargo, en los países menos desarrollados
son las necesidades primarias del ser humano las que marcan su
vida cotidiana: comer, hogar digno, trabajo, educación
y salud. No hay espacio para los lujos (aunque la TV los muestra
cruelmente) excepto para una minoría privilegiada.
Los políticos, economistas y empresarios
acostumbran a medir el progreso de una región en indicadores
económicos y sociales tales como la renta per cápita,
PIB, nº de teléfonos, vehículos o camas de
hospital por 1000 habitantes, salario medio, inflación
o precio medio de la cesta de la compra.
Como audioprotesista me permito incluir DOS nuevos
indicadores de progreso y desarrollo social: EL INDICE DE PENETRACION
AUDIOPROTESICA Y EL COEFICIENTE BINAURAL.
El (IPA) Indice Penetración Audioprotésica
es el nº de audífonos vendidos en un país cada
año por cada 1000 habitantes.
El (CB) Coeficiente Binaural es el porcentaje
de adaptaciones binaurales de un profesional, entidad o región.
Se obtiene de la división del nº de audífonos
vendidos partido por el nº de personas adaptadas
Veamos algunos ejemplos de las enormes diferencias
existentes entre países y regiones:
En Alemania de adaptan 6,8 audífonos cada
año por mil habitantes cada año, con un C. Binaural
cercano al 1,5 (es decir casi un 50% de equitaciones binaurales).
En Francia el I.P. es de 4,5 por 1000 hab. y el C.B.de 1,45. En
Italia el I.P., de 3,7 por mil hab. Y un C.B. de 1,3. En España
el Índice de Penetración Audioprotésica es
de 2,95 audífonos por mil habitantes y el Coeficiente Binaural
no llega al 1,2 (o sea que más del 80 % de los hipoacúsicos
adaptados están condenados a oír deficientemente
con 1 sólo audífono)
En Dinamarca, Holanda o Suecia superan ampliamente los 9 audífonos
por mil hab. y su C.B. también está por encima del
1,55.
En los países del 2º mundo: Europa
del Este, Centro y Sud América, Norte de África
los I.P. apenas llegan al 1 por mil. El C.B. varía mucho
según los países a causa de un motivo que más
abajo citaré.
En los países del 3º mundo: África
Subsahariana, India, China y demás países de Asia
(con excepciones) y en aquellos de pobreza extrema el I.P. no
alcanza el 0,2 audífonos cada mil habitantes. Y las adaptaciones
binaurales son insignificantes.
En estos lugares la sordera es un mal menor frente a otros terribles
agravios comparativos. Pero no por ello deja de ser una funesta
realidad que no hace más que sumir a los afectados y a
sus familias en el problema social que conlleva la hipoacusia.
¿Por qué hay tanta diferencia incluso
en los países del 1º mundo? Sin duda influyen factores
como la Cualificación audioprotésica, nivel de vida,
concienciación social, ayudas oficiales PERO SOBRE TODO,
LA LABOR DEL PROFESIONAL EN LOS AÑOS 90: Mientras en España
o Italia seguíamos adaptando mayoritariamente monoaurales
con frases tan memorables como “póngase 1 y más
adelante ya pondremos el 2ª” o “mejor 1 que ninguno”,
o CLAUDICANDO ante las objeciones del paciente: “sólo
conozco gente que lleva 1”, “llevar 2 es cosa de viejos”,
“yo no estoy tan sordo”, “no puedo pagar 2 audífonos
tan caros” en Francia , Alemania, Países Bajos o
Escandinavia. aplicaban LA UNICA LOGICA AUDIOPROTESICA POSIBLE:
LA BINAURALIDAD.
Cierto es que la tecnología actual y la
voracidad de los fabricantes de prótesis auditivas supera
en muchos casos la capacidad de reciclaje del profesional. No
es fácil asumir cada año las novedades que la tecnología
digital lanza al mercado, aunque no cabe duda que ello está
redundando en unos dispositivos acústicos muy precisos
y cada vez más próximos a la audición natural.
La consecuencia inmediata ha sido que la tecnología
analógica ha quedado obsoleta frente a los modernos audífonos
digitales multicanal, multibanda y multiprograma. Pero así
como los precios de venta al público de la gama alta no
paran de crecer (aunque ya ralentizándose), los de gama
baja NO SE ENCUENTRAN A PRECIO DE SALDO. Y las clases más
necesitadas continúan sin acceso a los auxiliares auditivos.
¡Cuántas familias serían felices con sus sordos
adaptados con 2 audífonos analógicos obsoletos!...si
pudieran pagarlos.
Hace más de 25 años que me dedico
a esta profesión y he sido testigo de las evoluciones enormes
que ha sufrido el mercado (y la sociedad, por supuesto). Me cuesta
pensar que en el siglo XXI los audífonos todavía
sea un artículo de lujo. Máxime si sabemos que los
costes de producción de los audífonos de más
de 15 años es casi ridículo.
De nuevo exhorto al audioprotesista profesional
en que busque SIEMPRE QUE SEA NECESARIO LA ADAPTACIÓN BINAURAL.
Nunca 1 sólo audífono, por más moderno que
sea, solucionará mejor el problema auditivo que 2 audífonos
bien adaptados, AUNQUE SEAN DE GAMA INFERIOR. Y las prótesis
digitales actuales de gama baja (y por lo tanto, las más
económicas) eran lo mejor de lo mejor hace tan sólo
5 años. Y un lustro no es nada frente al ENORME BENEFICIO
SOCIAL que comporta la audición estereofónica.
La ventajas para el paciente son obvias. Para
nosotros la satisfacción del paciente, las recompras binaurales
y las recomendaciones de 2 audífonos deberían serlo
también.
Conseguiremos que los 2 índices arriba comentados I.P.A.
y C.B. crezcan hasta niveles del 1º mundo. De los demás
se preocuparán los políticos.