
01.06.2013 - 05.06.2013 IFOS 2013 - 20th International Federation of Oto-rhino-laryngological Societies World Congress
10.09.2013 - 13.09.2013 50 Reunión del Grupo de Biología del Oido interno
29.09.2013 - 02.10.2013 The AAO-HNSF 2013 Annual Meeting & OTO EXPO
07.10.2013 - 08.10.2013 TALLERES DE CIRUGÍA FARINGOLARÍNGEA CON LÁSER CO2
16.11.2013 16º Congreso Nacional de la A.N.A.
02.12.2013 - 03.12.2013 TALLERES DE CIRUGÍA FARINGOLARÍNGEA CON LÁSER CO2
A la mayoría de las personas les surje la siguiente pregunta en el momento de adaptarse audífonos: ¿Debo de adaptarme en los 2 oídos?
Si tenemos pérdida de audición en ambos oídos la respuesta es que tenemos que pensar en que si muchos de los animales y las personas tenemos 2 oídos es por alguna razón, más bien varias, que detallamos a continuación.
Gracias a la acción de 2 oídos en buen estado, las personas somos capaces de localizar la fuente sonora en el espacio, es decir, ser capaces de saber de que lado (derecha, izquierda) procede un sonido, la altura, etc, además de la correcta discriminación verbal, entendimiento de la palabra correcto, sobre todo en aquellos ambientes con ruído de fondo.
Esto se produce gracias a las diferencias interaurales de tiempo, y a las denominadas diferencias interaurales de intensidad.
Las diferencias interaurales de tiempo podemos definirlas como el fenómeno que se produce cuando un sonido llega antes a un oído que a otro; si un sonido viene de la derecha, llegará con unas milésimas de segundo antes al oído derecho que al izquierdo. Si nos referimos a la intensidad, el oido que capte el sonido de su mismo lado, lo recibirá un poco más alto que el otro oído, debido a la diferencia de proximidad a la fuente sonora de un oido a otro y debido al denominado efecto sombra de la cabeza, que impide en parte la transmisión del sonido al otro lado actuando como una barrera física, este punto lo comentaremos más detalladamente en un próximo apartado.
Las ondas agudas del alta frecuencia al llegar a la oreja y al pabellón auditivo rebotan en las diferentes partes anatómicas de las que se compone la oreja, lo que permite al sistema auditivo orientarnos sobre la altura de dicha fuente sonora.
En el caso de existir pérdida auditiva, esto se deteriora considerablemente, ya que por lo general, toda pérdida auditiva, comienza en las altas frecuencias con un daño mayor que las frecuencias bajas. Ante la presencia de pérdida auditiva en uno de los oídos, el sonido ambiente puede llegar interrumpir la función del otro oído enmascarando estas "pistas" de frecuencias agudas que ayudan a la localización vertical.
La cabeza actúa como una barrera entre un oído y otro, lo que produce una disminución de la intesidad en el oído más alejado a la fuente sonora. Además de esto, debido a la defracción de las ondas, el rebote de las mismas en la cabeza, se produce un efecto de realce del sonido en el oído más próximo a la fuente sonora. Muchas personas con un audífono solo puede oír la mayoría de sonidos en ambos oídos cuando tienen una pérdida auditiva leve, Por lo tanto pueden percibir los sonidos de forma binaural y beneficiarse de todas las ventajas nombradas anteriormente. Sin embargo, como hemos dicho anteriormente, si la pérdida auditiva es moderada comenzaremos a tener serios problemas en la localización del sonido.
La capacidad de poseer una audición binaural en buen estado nos permite además poder entender una conversación, la capacidad de descifrar las palabras correctamente sobre todo en situaciones con ruído, además de producir un aumento de la sonoridad que permite al sistema auditivo binaural utilizar las ITD e ILD, de forma que tan solo con centrar nuestra atención sobre la señal deseada (voz, música) nos permitirá una mejor compresión y claridad ante la presencia de ruído que esté “interrumpiendo” en ese momento.
Ante la presencia de pérdida auditiva leve en ambos oidos, una adaptación monoaural puede ser satisfactoria, ya que la capacidad del sistema auditivo binaural no se ve comprometida hasta que se alcancen niveles de pérdida auditiva moderada.
Aún así, ante la presencia de pérdida auditiva, aunque sea leve, sobre todo en la mayoría de los casos en los que ésta es progresiva, sería recomendable una adaptación binaural para evitar el deterioro del sistema nervioso y auditivo y además poder mantener lo máximo de capacidad para obtener una adaptación de audífonos lo más satisfactorio posible y evitar daños mayores que perjudican al entendimiento de la palabra y todos los beneficios de la binauralidad que repercutirán en el resultado final de la adaptación.
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